El ransomware es un tipo de virus informático (un «malware») que secuestra tus archivos o tu ordenador y luego te pide un rescate económico para devolvértelos.

Funciona más o menos así: el virus se cuela en tu ordenador o móvil, normalmente porque alguien abre un archivo adjunto de un correo falso, hace clic en un enlace engañoso, o descarga un programa de una fuente poco fiable. Una vez dentro, el ransomware cifra (bloquea con una clave secreta) todos tus documentos, fotos, vídeos y demás archivos, de forma que ya no puedes abrirlos ni usarlos, como si los hubieran metido en una caja fuerte cerrada con llave.

Después aparece un mensaje en la pantalla explicando lo que ha pasado y exigiendo un pago, normalmente en criptomonedas como bitcoin (porque es más difícil de rastrear), a cambio de la clave que desbloquea los archivos. De ahí el nombre: «ransom» significa «rescate» en inglés.

El problema es que pagar no garantiza nada: hay quien paga y nunca recibe la clave, y además pagar anima a los delincuentes a seguir haciendo lo mismo a otras víctimas. Este tipo de ataques puede afectar tanto a una persona particular como a empresas enteras, hospitales o ayuntamientos, y a veces paraliza sus sistemas durante días.

Para protegerse, las recomendaciones básicas son: hacer copias de seguridad de los archivos importantes de forma regular (y guardarlas en un sitio desconectado, como un disco duro externo), no abrir archivos adjuntos ni enlaces sospechosos de correos que no esperabas, mantener el ordenador y los programas actualizados, y usar un buen antivirus.